Parece que no estás registrado en la comunidad LocalStrike. Para registrarte haz click aquí...

Retroceder   LocalStrike Game Servers | Foro de Servidores de Juegos OnLine > RPG Games: Lineage II > Lindvior: Interlude > Eventos/Rol - Historias

Tema Cerrado
 
LinkBack Herramientas Buscar en Tema Desplegado
Antiguo 05-09-2007, 22:53   #1
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado Blackraven Chronicles (1 al 10) (14 de Noviembre 2009)

Ésta es la historia, una historia que me es muy valiosa, y para alguien más, a quien prometí terminarla. Por ahora, les dejo que lean, algo que escribí hace mucho, mucho tiempo.

Blackraven Chronicles


Muchas lunas han pasado de aquel incidente. Volví de Floran's Village, en un viaje tranquilo y placentero. Pude conocer la pequeña ciudad de Dion, con su linda capilla. Luego la ciudad comercial de Gludio, donde vi mi primer mercado público. Qué maravillosa es nuestra tierra de Aden...

Pero mi camino terminó de nuevo en Elven Village, donde grandes amigos me hicieron olvidar, y aprender. Pues sin ellos no habría podido volver, su luz guiándome y dirigiendome. Pasé varios días entrenando en la villa, aprendiendo con mis maestros el arte de la curación elemental. Pero ya me habían avisado, lejos está querida el día en el que tu corazón deje de sentir, y muchas historias te aguardan. Adora Blackraven, tu historia y crónicas recién comienzan...

BLACKRAVEN CHRONICLES # 01

Érase entonces una mañana como cualquier otra. El sol había salido en la Villa, yo recién despertaba, incrédula de lo raro que sería el día. Lean entonces, caballeros andantes y hermosas heroínas, pues esta historia me ocurrió en aquellos tenues días de primavera.

"¡Ven pues, te llevaré a conocer la ciudad de Gludio!" Le dije a mi compañera esa mañana, luego de nuestros rezos matutinos. Jamás había visitado la ciudad, y ya era hora de que saliera de las tierras élficas. El día era hermoso, templado y agradable. Varios jóvenes elfos correteaban jugando cerca del lago, y los demás seguían sus funciones habituales. Curioso fue ver a los maestros fuera de su recinto esta mañana, pues nunca había visto yo a un maestro hablar con los más jóvenes.

Algo separaba esa mañana de las demás. Mi amiga me había comentado que tenía un extraño presentimiento. Yo no sabía qué responder, pues sabía de qué se trataba. No le dije esto a nadie, pero la noche anterior durante mis patrullas nocturnas había descubierto un intruso. Aquel sujeto había estado por el borde oeste de nuestras tierras. Reconocí su raza al instante, pero no di aviso a los centinelas...

Elfos Oscuros. Aquellos dedicados a las artes oscuras, separados de nuestra raza hace tanto tiempo... Suponía su existencia, mi madre solía contarme cuentos antes de dormir. Pero ella admitía que quizás nuestra raza había tenido algo de culpa en todo, y me incitaba a ser desconfiada de ellos, pero que no fuese agresiva. Me contó que una vez conoció a un elfo oscuro, y que estuvieron enamorados durante mucho tiempo...
Obviamente, habían mantenido la relación en secreto... pero el que ahora es mi padre los descubrió y tuvo la bondad de dejar con vida al amante de mi madre. Mi padre entonces trató de disuadir a mi madre, le mostró lo malvados que los elfos oscuros podrían ser. Mi madre entendió, y se casaron unos años después.
Pero aquella noche mi madre me contó que ella siempre tuvo su verdadero amor muy al norte, y que algún día volvería a encontrarlo.

Pero esa será una historia para otro momento...

Aquel elfo oscuro, su piel grisásea y su pelo negro me llamaban mucho la atención. Sigilosamente caminó cerca del río, parecía ver su reflejo en el agua y disfrutar de ello... ¿Qué debía hacer? Rayjien, encargado de mi entrenamiento, me había advertido de que al ver un intruso semejante, yo debería avisar a mis superiores. Mas no me atreví a sonar el cuerno que colgaba de mi cinto. Me arrodillé, arco y flecha en mano, y me acerqué al lado opuesto del río, escondida tras los arbustos.
¡Qué belleza! Su cuerpo y agilidad parecían únicas, sin enbargo notaba la decendencia élfica en sus rasgos... ¿Cómo nos podrían hacer odiar algo así? Sólo por ser oscuros, no significaba que fuesen malos... ¿O si?

Me impacientaba. Me temblaban las manos. Aquel personaje, se sentó a la orilla del río, y miró hacia dónde estaba escondida. ¿Acaso me había descubierto? ¿Por qué no huía, por qué no atacaba?
Ya no tenía más tiempo, debía cumplir mi deber, era demasiado arreisgado, pero...

"¡Alto ahí en nombre del Alto Consejo Élfico!"- grité al incorporarme de súbito, apuntándolo con mi arco. Sin sorprenderse, aún mirándome sereno e inmutable, se incorporó, y mantuvo su fría mirada en mí por varios segundos.

"¿Alto Consejo Élfico?"- Respodió impasible.

Continuará...


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:13 Razón: Actualización.
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 05-09-2007, 22:59   #2
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado Blackraven Chronicles #02

BLACKRAVEN CHRONICLES # 02

"¿Alto Consejo Élfico?"- Respondió impasible.

Esa voz... algo fría, pero no gélida como aquellas historias... ¿No habrán mentido, nuestros ancestros? ¿Por qué?

"¡Quieto ahí, o conocerás la punta de mi flecha!"- Dije, temblorosa. No sabía que hacer, jamás había visto alguien semejante, y basada en las historias, los elfos oscuros eran igual de ágiles que nosotros... Yo nunca entrené mucho con el arco. ¿Acaso aquel ser, podría notar mi debilidad?

"No temas... no te haré daño, pequeña"- Dijo él, cálidamente. Yo no podía responder, sabía pues que eran traicioneros, ¿pero cómo resistirme a algo así? No había demostrado malas intenciones, estaba ahi, quieto, sereno, impasible... invencible. Sabía que no podría con él. Los sentinelas no llegarían a tiempo...

"Niña, pequeña... levanta el arco"- Me distraje. En ese momento, el elfo oscuro estaba al lado mío, sumergida en mis pensamientos no lo sentí acercar... ¿Cómo burló mi defensa? Entrenada yo como estaba en las artes de combate, ¿cómo pudo acercarse, aprovecharse de mi momento de duda?
Agarró mi brazo, su piel rozó la mía por un momento, y levantó mi arco, me ayudó a tensar la soga y acomodó el carcaj en mi espalda.

Debo hacer un paréntesis... me ruboricé, no pude detender su accionar... sus manos acomodando mi postura, afirmando mi puntería... ¿qué clase de maestro haría eso con su alumna? En mis clases jamás tenían tanto contacto físico... ¿acaso era una estrategia?

Terminó, y quedé inmóvil, apuntando al otro lado del río, anonadada y ruborizada... "¿Ves? Te será más fácil apuntar así."- me dijo, y caminó de vuelta hacia el río, saltó ágilmente, y volvió a pararse en donde yo apuntaba. ¿Qué pretendía?

"¡No te propases conmigo, elfo oscuro!"- atiné a decir, sin mucha convicción, la verdad que aún temblaba. Tenía miedo.

"Está bien, no lo haré. Ahora... ¿no ibas a dispararme?"- dijo aquél, sin quitar los ojos de mi mirada. Había algo en aquellos ojos oscuros, que no podía dejar de observar. Tal vez la extrañeza, nunca ví ojos oscuros, pelo oscuro, tez oscura. Mi padre decía que era evidencia de su maldad, mas mi madre decía que eran sólo una coraza del corazón. Sonrió, un poco malévolamente, un poco dulcemente. Instantes después, echó a correr hacia el horizonte. Disparé mi flecha, asustada, que cayó a dos metros de donde el había estado hace un momento, atravesando el aire donde había estado su cuerpo.

"Tensa más el arco, pequeña. Mañana, camino a Gludio te enseñaré más."- me dijo, algo altanero, a la distancia, mientras me apresuraba a sacar la siguiente flecha del carcaj, y el arco me resbaló de las manos en el apresuro. ¡Qué vergüenza, si me hubiera visto mi padre! Moonlight Sentinel, jamás permitía que una flecha llegara más de 3 centímetros de su destino original. Pero, nunca nadie me enseñó como aquel elfo... tanta calidez, tanta dulzura, sin embargo, frío y calculador.

Volví a la villa, completé mi reporte con Rayjen sin decirle de mi encuentro, y me fui a acostar, no sin antes contarle a mi compañera de cuarto lo sucedido. Ella me aconsejó prudencia, me recomendaba contar lo sucedido, pero yo le pedí silencio, y le dije que la mañana siguiente partiría a Gludio. Tenía que conocerlo, su nombre, algo. Ella accedió a acompañarme, a modo de seguro, aunque yo hubiese preferido ir sola.

"¿Vamos entonces a Gludio? ¡Tienes que conocer la ciudad!- le dije entusiasmada esa mañana a mi compañera. Apenas había podido dormir, estaba algo intranquila.
"Está bien, Adora. ¿Pero no sería mejor que alguien viniese con nos...?" -le tapé la boca, llevándome el dedo índice a mi boca. "¡Vamos! Bien sabes que tengo que ir sola. "Está bien, está bien... pero recuerda, si sucede algo..."- "¡Tranquila! Gludio es una ciudad grande, no nos pasará nada... ahora ven, mi gran amiga, nos esperan unas horas de viaje"

Continuará...


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:13
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Sponsored Links
Antiguo 05-09-2007, 23:04   #3
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado Blackraven Chronicles #03

BLACKRAVEN CHRONICLES # 03

"Gludio... ¿No es la ciudad del Castillo Gludio?"- me preguntó mi compañera, mientras salíamos de Elven Village. "Si. Escuché que es uno de los castillos más codiciados de la región, pues es central al continente"- respondí sin mucho interés. Mi mente divagaba pensando en mi encuentro... ¿Dónde encontraría a aquel sujeto?

La caminata hasta las Tierras Neutrales fue tranquila y sin novedades. Ya era mediodía cuando llegamos allí. Por primera vez, estaba dejando las tierras élficas por mi propia voluntad. Y mi compañera, aunque lo ocultaba, estaba muy emocionada. "¡Wow! Jamás me imaginé que las tierras fuera de la nuestra fuesen así..."- dijo algo desilusionada pero rápido, cuando cruzamos el puente hacia las tierras neutrales. Bien sabíamos que las tierras neutrales nunca fueron muy hospitalarias. "Ven amiga, quédate conmigo en el camino. Tus hechizos de nada servirán si no tienes quien te cubra"- le dije, agarrándola de la mano cuando se distraía viendo unas criaturas lupinas a lo lejos.

Pero cuando miro al frente, trastabillé y caí de bruces al suelo por la sorpresa. Mi compañera se detuvo en seco, sin reparar en mi estrepitosa caída. Allí de frente, recostado sobre los pastizales al costado del camino, con las manos bajo la cabeza, se encontraba aquél elfo oscuro. Sereno, impasible como siempre...

"Buen día, jóvenes elfas..."- dijo, incorporándose lentamente. "Veo que trajiste compañía... Adora Blackraven"- ¿Cómo? ¿Escuché bien? ¿Cómo aquel individuo sabía mi nombre, por qué él de todos los seres?

"¿Sorprendida, mi pequeña?"- me dijo altanero, pero tranquilo, mientras mi compañera abrazaba su libro de hechizos con fuerza y apretaba los dientes. Yo trataba de levantarme con disimulo, esperando que nadie haga ningún comentario de mi distracción...

"Vengan, las acompaño a Gludio."- Dijo, señalando con la cabeza hacia el sur, camino a Gludio. "¿Nos acompañas?- Dijo mi amiga incrédula, quieta, y justo se le resbaló el libro de las manos, pero consiguió agarrarlo antes de que cayera. Antes de que ella atinara otra palabra, le di un codazo para que se callara, y me dejara hablar.
"Tu... ¿por qué me enseñaste ayer? ¿Por qué ayudarme, si supuestamente somos enemigos?"- pregunté tímidamente a aquel personaje, que me miró seriamente, y respondió lentamente:

"¿En serio quieres saberlo?

Continuará...


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:13
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 08-09-2007, 01:04   #4
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado

BLACKRAVEN CHRONICLES # 04

"¿En serio quieres saberlo?”- dijo aquel elfo oscuro mirándome seriamente. No sabía qué responder, tenía mis sospechas, mas me era imposible estar segura… pero necesitaba saberlo.

“Si, en serio deseo saberlo.”- dije al final de unos segundos de duda, pero firmemente.
Aquel elfo pareció dudar un momento. Se cruzó de brazos, miro hacia el cielo, y dijo finalmente:
“Pues necesitaba ayudarte. No quiero que no estés entrenada para cuando llegue el momento…”
“¿Momento? ¿Cuál momento?”- pregunté rápidamente, mientras mi amiga nos miraba al uno y al otro algo anonadada, inmóvil.

“El momento en el que tengas que probarte, mi niña”- espetó.

“¿Probarme? ¡Yo no tengo que probarme ante nadie! ¿Quién eres tu para…?- me detuve. De pronto, detrás del elfo oscuro habían aparecido dos arañas enormes, gigantes, más grandes que una persona, con sus patas peludas y las mandíbulas que chorreaban un líquido verde. Las dos emitieron un chirrido agudo aturdidor, al tiempo que el elfo oscuro desenfundaba una daga larga, se inclinaba, encorvándo su cuerpo hacia delante y retrocedía unos pasos hacia nosotras.

“¡Quédense quietas! Puede que no puedan solas contra ellas. Yo las ayudaré.
“¡Qué osadía!” pensé para mis adentros, mientras desenfundaba mi Gladius. “¿Cómo se atreve a menospreciarnos de esa manera? ¡Somos combatientes élficas! Sabemos defendernos…”- me dije a mi misma algo enojada, pero más preocupada por la seguridad de mi compañera. Ella no era tan buena corriendo como yo, y al verla acomodarse y prepararse para lanzar sus hechizos, sentía miedo por ella.
“¡Atrás, amiga! Es mejor que no te alcancen.”- le dije extendiendo una mano, empuñando mi arma. “¡A la carga!” y me abalancé hacia el enorme arácnido.
Fue increíble la forma de pelear de aquel elfo, mas en ningún momento uso el arco que colgaba de su espalda. De 4 cortes con la daga derrotó al primer insecto, antes siquiera que yo lograra plantar un golpe, pues la araña era muy diestra.
Un momento mío de distracción, y recibí un fuerte corte ponzoñoso en el hombro derecho, justo en la unión de la hombrera con la pechera, al tiempo que la araña recibía el Wind Strike de mi compañera. Aturdido el insecto, aproveché para clavarle mi espada en su barriga, con lo que cayó derrotada en un chillido.
El elfo oscuro no intervino en la pelea con la segunda araña, es más, se quedó mirando. Cuando terminé, se acercó hacia mi, y me dijo, corriéndose el flequillo de pelo negro y lacio negro de la cara…

“Eres buena, Blackraven. ¿Hacemos un duelo?”

Continuará…


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:13
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 08-09-2007, 18:18   #5
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado

BLACKRAVEN CHRONICLES # 05

“¿Un duelo?- respondí incrédula y temblorosa. Jamás había participado en un duelo, y no me creía capaz. Menos aún con alguien que me había enseñado.
“No creo poder…”- dije al final, ante la mirada expectante de mi compañera y de aquel elfo oscuro.
“¡Bien!”- contestó éste, feliz. “Es bueno conocer el límite de tus capacidades. Me alegro que sepas tus límites.”- aclaró, satisfecho de si mismo, y de la prueba que me había impuesto. “¿Seguimos entonces hacia Gludio, señoritas?- invitó, y accedimos silenciosamente.

No tardamos mucho en llegar, aunque hicimos campamento en un prado, para luego seguir al día siguiente sin mayores inconvenientes. Casi al llegar, aquel elfo saludó a un enano y un humano, razas que nunca había visto. En especial me asombró la contextura de los enanos, además de su estatura, por supuesto. Y en ellos vi lo que mi madre decía era lo más horrible de las otras razas, el bello facial y corporal. Por eso han dicho que los elfos somos muy diferentes...
Finalmente llegamos a la ciudad del castillo Gludio. Mi compañera tenía los ojos desorbitados de la sorpresa al ver tanta gente diferente reunida. Entramos dos pasos en la ciudad, y ya había personas ofreciéndonos objetos mágicos misteriosos, lobos entrenados y armas que jamás habíamos visto. Mi compañera y yo estábamos completamente abrumadas por la gente.
Cuando me volví para agradecer a nuestro guía… éste no estaba más. Había desaparecido sin más, sin rastro ni huella.
“¿Qué buscas, Adora?”- inquirió mi vieja amiga al ver mi curiosidad, hablando algo fuerte por sobre el humano que nos pedía adena porque recién empezaba algo...
“Al elfo oscuro que nos ayudó venir… ¿no lo viste irse?"
“¿Huh? ¿Se fue?¡Por Einhasad! Qué rapidez… además… qué atractivo era, ¿no crees?"
“¿Atractivo? ¡Por favor! ¡Tenemos cosas más importantes que hacer, compañera. Ven, me dijeron que hablara con un tal Samed, que tiene unos gustos raros pero paga bien por unas misiones...”- respondí, no sin sonrojarme un poco. Es verdad, encontré a aquel elfo atractivo, su forma de caminar y su dedicación… su temple. Tenía que volver a verlo.
Compramos algunos utensilios y armas en Gludio, y al día siguiente nos dispusimos a volver a Elven Village.

¿Acaso creen que nunca más vi a aquel elfo? En mis aún pocos años en estas tierras, he descubierto que cada día hay historias que contar… cada día, algo nuevo sucederá.
Y, si así lo desean, les contaré mis historias, al menos así conocen uno, de los tantos puntos de vista de Aden…

A. Blackraven – 1731
Continuará…


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:13
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 11-09-2007, 10:32   #6
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado

BLACKRAVEN CHRONICLES # 06

Mucho tiempo pasó. Mucho más, que el que jamás esperé... El viento barrió muchos recuerdos, pero también trajo muchos desafíos que jamás imaginé me exigiesen tanto.
Mi maestro en Elven Village me dijo que había llegado la hora de probar mi valía, de probarme como Knight. No podía creerlo… había llegado la hora de tomar la prueba para convertirme en Elven Knight, finalmente podría alcanzar el primero de mis sueños como guerrera élfica… Me dijeron que fuese a hablar con el maestro Sorius en la ciudad del castillo de Gludio para comenzar mi prueba.
Y así fue…

Pero obviaré los detalles, pues éstos no relatan lo que deseo contarles…

Conocí mucha gente durante mis viajes. Conocí la ciudad de Dion, tranquila y calmada como es, pero también conocí lugares terroríficos como Ruins of Agony y Ruins of Despair. Recolecté muchas cosas, compré equipo, y luché por mi vida…
Pero, cuando me aceptaron como Elven Knight en Gludio… comenzó una de mis aventuras más grandes y complicadas… y allí también volví a encontrar a aquel elfo oscuro… pero iré por partes.

HARPERS

Elven Knight en Gludio. Sin embargo, lo rápido de mi progreso no fue mi única sorpresa. Muchos de los elfos que conocí en mi juventud en Elven Village me buscaban seguido por consejos, y me pedían que les enseñase las artes de la guerra, y entrenamos mucho tiempo unidos… Aprendimos muchas cosas.
Pero un día, la sorpresa tocó a mi puerta: al levantarme, al terminar mis rezos diarios, me encontré con varios de estos amigos frente a la puerta de mi hogar. Sus miradas expectantes, sus ojos llenos de esperanza, estaban depositados en mí.
“¡Hola!”- saludé torpemente “¿Qué hacen todos aquí reunidos?”

Mi amiga Amenia, aquella de quienes les conté antes, estaba a la cabeza del grupo. Sonriendo, me dijo:
“Adora, queremos formar un clan. Y queremos que tu seas nuestra líder.”
La noticia me sorpendió como un barril de agua fría en el rostro.
“¿¡Cómo!? ¿Yo, su lider?”- pregunté en un tono mas fuerte de lo debido.
“Si Adora, durante este tiempo has demostrado tu fortaleza, tus capacidades, y eres la primera de nosotros en recibirte de Knight. Todos acá te queremos, y nos gustaría que liderases un clan, en el que pondremos todas nuestras esperanzas.”

¿Acaso me engañaban mis oídos? ¿Un clan? Es verdad que siempre me gustó cuando me buscaban para pedirme consejo, y sentía un cosquilleo al levantar mi arma en dirección al enemigo y ordenar el ataque… pero, ¿tanto como para ser líder de un clan?
Conocí varios clanes en mis viajes. Clanes poderosos, arrogantes, respetados, egoístas, sabios y también algunos irrespetuosos. Pero todos coincidían en una cosa: todos tenían un gran líder, elegido por esos miembros, que los llevaba adelante en sus aventuras, en sus intentos de ser aún más grandes. ¿Acaso deseaban que yo los guiase de semejante manera? ¿Y si acaso fallaba?

“Adora, creo que estás lista para ese cargo”- me dijo otro joven elfo, amigo mío.
“Bueno… entonces, así será, compañeros”- dije, con renovada confianza en mis palabras. Uno de mis sueños empezaba a tomar forma, el sueño de liderar un clan de gente dispuesta a ayudar y proteger a los demás, mi sueño de ayudar a este mundo a ser un lugar mejor, de hacer respetar a mis amigos y poder ayudar a los más jóvenes…

“Entonces, amigos. Fundemos el clan. Fundemos el Clan Harpers. Que el Arpa guíe nuestros corazones, que nuestra amistad nos una de ahora en siempre, en un clan que trabajará dándole la fe a quienes la hayan perdido, protegiendo a los más débiles, aconsejando a los indecisos y ayudando a los más poderosos. Que Harpers se transforme en el sueño realizado de todos nosotros. Que el mundo de Aden sepa que viajaremos por sus tierras buscando fieles, mirando siempre al horizonte con el corazón lleno de esperanza, la esperanza de que haremos de Aden, un lugar mucho mejor para vivir”- dije, finalmente.

“¡Larga vida al Clan Harpers!”- gritamos todos al unísono, alzando nuestras manos hacia el cielo, llenos de fe y gloria.

Hablé con el gran maestro de la villa élfica, y así, Harpers nació finalmente.

A la noche, me senté en mi cama, pues no podía dormir de la emoción. Sentía que el corazón me saltaría del pecho. Me recosté en mi cama. Mi armadura de Bronze en un costado, aún resplandeciente. Mi capa de viaje, no sin polvo envuelta deshornadamente sobre ella, me traía varios recuerdos… ¿volvería a ver alguna vez a aquel elfo oscuro?
Era casi imposible de imaginar que aquel día había nacido el Clan Harpers. Entonces, éramos 8 los que habíamos fundado, juntos, este clan. Al día siguiente partiríamos en una misión.

Miraba las estrellas desde la ventana de mi habitación. Afuera, el gran Árbol de la Vida susurraba al viento. De lejos se escuchaba los gritos de Rayen el sentinela, mientras entrenaba a unos elfos jóvenes antes de irse a dormir. Aunque, pensándolo bien, nunca vi a Rayen ir a dormir... siempre pensé que se mantenía despierto con algún hechizo... ¿o eso, quizá era parte del entrenamiento de un elfo con más sabiduría? Tal vez...

Y justo antes de quedarme dormida...

“Mi lady, te ves tan bien como siempre... ¿Líder de Harpers, no?”- me dijo una voz algo fría, ya conocida, desde mi ventana…

Continuará…


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:12
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 14-09-2007, 20:34   #7
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado

BLACKRAVEN CHRONICLES # 07

Y justo en ese momento…

“Mi lady, te ves tan bien como siempre. ¿Harpers, no?”- dijo una voz algo fría ya conocida, que provenía desde mi ventana…
Me di vuelta rápidamente. Esa voz era conocida, pero ¿en este momento y lugar? No, no podía haber burlado los centinelas… Pero allí lo vi, sentado en el marco de mi ventana, tan misterioso y altanero como siempre… Y yo estaba ahí, en mi cama, lista para dormir, estaba sorprendida y avergonzada.

“¿Cómo pasaste por los guardias? ¡No puedes entrar aquí! ¿Qué pasará si te descubren?”- le dije sin poder ocultar mi emoción… pues en verdad tenía ganas de verlo, aunque eso violase un par de reglas en el código élfico.
“Fue fácil, mi niña. Tu raza ha decaído en varias cosas, y esto es solo una prueba más. Sólo quería venir a saludarte, y felicitarte en tu nuevo emprendimiento.”- dijo con serenidad.
“Espera… aún no sé tu nombre…”- me animé a preguntar.
“Mmm… Mi niña, aún eres muy joven, pero pronto lo sabrás. Por lo pronto, quiero que sepas que soy líder de un clan, al igual que tu.”- dijo, mirando hacia el cielo lleno de estrellas, calmadamente.
“Pero… ¿por qué me ayudas?”- traté de indagar, porque las dudas me consumían por dentro.
Abrió la boca para contestar, pero antes de que pudiera emitir sonido, sonó el cuerno de alarma, y el elfo oscuro se esfumó tan rápido como vino.

Y ahí me quedé, sola en mi habitación, sentada sobre mi cama, con un sentimiento de vacío en el pecho, mezclado con una pizca de felicidad al volverlo a ver. Se escuchaban los pasos apresurados de los guardias, y el tintineo de las armas saliendo de sus vainas, el sonido de los arcos tensándose. Aparentemente era mi destino no saber su nombre, al menos por ahora. Me recosté a dormir, intranquila…

Se sucedieron varios días de entrenamiento pesado. Como clan tratamos de estar unidos, y de ayudar a todos los que podíamos, pero no faltaron los problemas. Gente deshonesta, estafadores, y algún asesino por allí. Varias veces tuvimos que defendernos de gente que buscaba llevarnos al olvido, aún tan pronto.
Jamás pensé que ser líder sería tan complicado. Llegué a dudar en varios momentos, porque cuando fui a hablar con el gran maestro, me habían dicho que para incrementar el poder e influencia de nuestro clan debería sacrificar parte de mi aprendizaje a favor del clan, y tendríamos que poner también adenas, una cantidad tan grande que jamás pensé que alguien podría tener tantas en su bolsillo.
Pero surgió algo inesperado: Creamees, uno de los vendedores en la tienda de magia de la villa, nos dijo que había una vieja fortaleza élfica tomada por los muertos vivientes al sur de Elven Village. Nos dijo que allá podríamos encontrar buen tesoro, si acaso sobreviviésemos dentro.
El clan estaba preparado, nuestras armas listas.
“Harpers”- dije un día debajo del Árbol de la Vida, con mis compañeros.
“¡Vamos a Elven fortress!”- dije, levantando mi arma hacia el sur, con ímpetu.
“¡Adelante!” dijeron todos al unísono. Me sentí muy bien al escuchar su fuerza y confianza en mí. Era algo que había deseado por mucho tiempo. Si sólo aquel elfo estuviese aquí para escucharlo…

Partimos en ese mismo momento. Nos costó poco llegar al sitio. Imponente, pedazos de una antigua fortaleza élfica se alzaban al borde de una montaña. Pero en la puerta, había alguien que nunca había visto: un humano, con imponente armadura, haciendo resonar sus armas al viento. De la puerta de la fortaleza salió un orco blandiendo su hacha hacia el humano, y aquél miró al orco fijamente, alzó sus dos espadas, e hizo un movimiento rápido hacia el orco, como tratando de cortarlo, pero a 10 metros de distancia. Y ante la sorpresa de mis ojos, una fuerte ráfaga sónica salió de sus armas, para terminar impactando en el orco, cortándolo en dos. El humano suspiró, y luego nos miró.

¿Necesitan algo?”- dijo.

Continuará…


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:43 Razón: Errores de gramática.
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 21-09-2007, 19:15   #8
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado

BLACKRAVEN CHRONICLES # 08

Nunca en mi vida había visto algo igual: ráfagas de fuerza sónica salieron de sus espadas para cortar al orco en dos… en ese momento me di cuenta, de que aún había mucho por aprender de los humanos, y de su mundo.

¿Quién eres, humano?”- le pregunté, con cautela, con mi clan detrás.

Mi nombre es Zeth. Soy un Gladiador, y pensé que podías necesitar mi ayuda.”- dijo el humano con total serenidad, descansando sus brazos. "Vine aquí a pasar el tiempo, sabía que vendrías".
¿Ayuda? ¿Pero cómo sabes tu de mí, Zeth?”- pregunté incrédula una vez más, mientras poco a poco me daba cuenta que este mundo podía ser más pequeño de lo que pensaba…
Los rumores se esparcen, pequeña. Y pensé que podrías necesitar ayuda. Ven, te enseñaré a utilizar el poder de los espíritus en tu combate. Y que los de tu clan vengan, todos aprenderán.”- dicho esto, arrojó hacia mí una bolsa de cuero, cargada con varios objetos que parecían de vidrio. Agarré la bolsa, y al abrirla encontré pequeñas cápsulas de un material que no conocía, pero que brillaban tenuemente con luz blanca.

Son Soulshots, Adora. Pequeños recipientes hechos de Cristales y Soul Ore, que contienen el poder de los espíritus en su interior. Concentra tu mente en ellos antes de atacar, si tu mente está centrada quebrarás algunos de ellos y los espíritus bendecirán tu siguiente ataque. Ven, pruébalo.”- me dijo, sin inmutarse, sereno y conciso, y se adentró a la fortaleza como si fuese un simple lugar de entrenamiento, en lugar de un bastión de defensa utilizado por los elfos hace cientos de años…
Lo seguimos silenciosamente, tratando de seguir su consejo. A los pocos metros de entrar, dos orcos se acercaron, probablemente buscando a su tercer compañero. Ambos se lanzaron contra mí, con sus espadas a lo alto, mientras Zeth miraba con curiosidad detrás de mí. Asintió con la cabeza, y yo traté de obtener fuerzas de aquellos objetos…
Me invadió el sentimiento, una claridad de mente, un objetivo seguro. Sabía qué hacer, y cómo utilizarlos, como si fuese un legado de mi familia, sentí la fuerza de mi padre y la sabiduría de mi madre invadir cada fibra de mi ser. Mi espada tembló un poco, y una ráfaga de luz de un débil color plateado recorrió mi arma: sabía cómo hacerlo.

Con fuerza, ataqué al primer orco, quien cayó al suelo inmediatamente tras mi corte transversal por todo su cuerpo, golpe del cual salieron destellos azules en todas direcciones, jamás había visto algo igual. El otro orco detuvo su avance, y ante la cantidad de gente que vio a mis espaldas, y la sencillez con la que había derribado a su compañero, dudó un momento y se hecho a correr hacia el interior de las ruinas.

¿Ves?”- me dijo Zeth, de brazos cruzados. “Estos objetos te ayudaran mucho en tus combates. Los grandes guerreros utilizan Soulshots de mayor poder, pero sin duda aprenderás de ellos por ti misma.” Dijo mirando hacia fuera, como esperando algo.
Y ahora, debo irme. Espero que hayan aprendido todos, algo que les será vital en sus viajes. Nos vemos, Adora. Los restantes Soulshots, tómalos como un regalo.”- sin decir más, salio a trote hacia el sur, y se perdió en el horizonte, mientras todos aún estábamos analizando sus enseñanzas.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Pasamos toda la tarde entrenando dentro de las primeras habitaciones de Elven Fortress. Creemes nos había dicho que aún muchos orcos moraban las antiguas ruinas, y tratamos de liberar la mayor parte posible. Al caer la noche, volvimos a nuestra villa para descansar y analizar el botín que habíamos conseguido. No tardamos mucho en volver a la sombra del Árbol Madre, donde nos sentamos como niños con juguetes, a esparcir nuestros logros en el suelo. Varias monedas, algunos trozos de piel de animal, huesos de animales, un par de pociones, un escudo pequeño y una espada. Distribuimos el tesoro, y nos fuimos a dormir.

Pero yo esperaba a alguien… Había alguien que quería ver. Alguien, que no era mi madre, a quien quería mostrarle mis logros una vez más... Deseaba verlo...

Pero como adivinando mis intenciones, mi madre entró a mi habitación silenciosamente como siempre, se sentó a mi lado sin decir nada, y pasó su brazo por mi hombro. Sentí su calor, la confianza… Yo quería mucho a mi madre. Algo me hacía temer.

Hija...”- me dijo, al cabo de un rato –“Debes mudarte a Gludio. Es más probable que lo veas allí, pequeña”- añadió, como si fuese obvio.
Me sobresalté un poco. “¿Cómo? ¿De quién hablas, madre?”- traté de decir, pero fue difícil ocultar el sonrojar de mi rostro.
Mi madre me sonrió dulcemente, y agarró mi mano derecha con ambas manos. “Adora, sé que te has venido encontrando con un elfo oscuro estos días. Y sé, porque te conozco mi niña, que ansías volver a verlo. Yo lo conozco, así que sé dónde puedes llegar a encontrarlo
¿Cómo lo conoces, madre?" - le pregunté, obviando mis dudas sobre cómo mi madre sabía tanto de mi…
Tengo mis razones… pronto las sabrás, niña mía...” Me dio un beso en la frente. “Ahora, ve a dormir. Mañana te espera un viaje largo a Gludio, y no te será tan fácil como la última vez.
Se incorporó lentamente, y caminó hacia la puerta. Sopló la vela de mi escritorio, dejando la habitación iluminada solamente por la luz de la luna que entraba por la ventana. Se dio vuelta, y me miró, pero de una manera que nunca me había mirado… parecía que era un adiós…

Buenas noches, Adora”- dijo, sin mas.

Continuará...


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:47
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 10-06-2009, 11:18   #9
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado Blackraven Chronicles (1 al 9) - POSTEADA LA #9! (10 de Junio 2009)

Perdonen la extensión, y la tardanza.

BLACKRAVEN CHRONICLES # 09

Era de noche. Las ramas eran difíciles de apartar. Ya tenía demasiadas raspaduras en las piernas para seguir haciéndome la valiente. Pero tenía que llegar al final. Sólo unos cuantos metros me separaban de la ventana, tenía que saber si estaba allí.
¡Ouch!”- gritó uno de mis compañeros, unos metros atrás.
¡Silencio Khelos!”- le espeté sin mas. Lo último que necesitábamos era ser descubiertos, tan cerca de nuestro objetivo.

Y llegamos. Me asomé a la ventana, cautelosa. Un pequeño grupo de los Harpers me seguía, a unos metros.
Dentro de una pequeña cabaña al noreste de Dion en la zona de Partisan’s Hideaway, se encontraba nuestro objetivo: un lord de los Ol Mahum que había apostado un pequeño regimiento de los suyos, tomando la pequeña fortaleza que se encuentra en la zona. La ciudad de Dion había colocado una recompensa por su cabeza, y necesitábamos el dinero. No es la clase de trabajos que me gusta hacer. Pero había que hacerlo. Además, quizá la fortaleza aún era utilizable…

Ahí estaba, dentro de la cabaña, sentado en una vieja silla de madera estaba, ladrando a dos de los suyos en un idioma que jamás llegamos a comprender. Ya llevaba mi arco en la mano, pero estaba tensa. El agitado respirar de mi compañero Khelos, un elfo cazador de ojos tristes que se unió a los Harpers dos semanas luego de que nos instaláramos en Dion, me ponía más nerviosa de lo que ya estaba.

Vamos, Adora. ¡Tira, antes de que nos descubran!”- me susurró al oído. Los otros dos miembros de nuestro grupo mantenían silencio.

No tienes que repetírmelo, Khelos…”- dije sin voltear, algo ofendida. Saqué una flecha del carcaj tratando de hacer el menor ruido posible, la coloqué en el arco. Mis músculos se tensaron al estirar la cuerda del arma. Apunté.

¡Guaarghhh!”- gritó el Lord Ol Mahum, cuando la flecha penetró su armadura a la altura del pecho, de costado, y sus dos guerreros inmediatamente miraron hacia la ventana en la que estábamos nosotros. Su líder ladró una órden con fuerza, no sin dificultad, y los dos guerreros desenfundaron sus machetes y salieron a nuestro encuentro. Había fallado, mi tiro no había sido certero, el Ol Mahum estaba herido de gravedad, pero no muerto.

¡Khelos, termina con él desde la ventana! ¡Yhura, ven conmigo, antes de que pidan refuerzos!”- grité las órdenes inmediatamente, no había tiempo para pensar un mejor plan. Tomé a Yhura de la mano, quien aún estaba aturdida por mis repentinos gritos, y la arrastré conmigo.
¡Limael, cubre a Khelos, luego vengan con nosotros cuando terminen con él!”- ordené por encima de mi hombro a Limael, uno de nuestros mejores guerreros.

Mientras corría hacia el frente de la cabaña, escuché inconfundible el silbido de una de las flechas de Khelos, y un grito del lord Ol Mahum, ahogado por la flecha que ahora atravesaba su garganta. Yhura ya corría frente mío, con la cabeza en alto, y su espada desenfundada.
Los otros dos guerreros Ol Mahum habían salido de la cabaña, uno corría hacia nosotros ladrando algo inentendible, con el machete en alto, mientras que el otro corría hacia una pequeña empalizada a varios metros, donde, desde donde yo estaba, podía ver al menos media docena más de estas bestias sentadas alrededor de una fogata.
Otra vez cargué una flecha en el arco, deteniéndome en seco y apuntando a la criatura que pediría ayuda. Si no acertaba esta vez, podría ser nuestro fin. Cuatro elfos de mediana experiencia pueden ser fácilmente derrotados por un regimiento de Ol Mahums.
Yhura ya estaba delante de mí, y en silencio afianzó su posición, clavó los pies en el suelo para detener con su escudo el ataque que su enemigo le lanzó a la altura de la cabeza. El seco ruido del machete chocar contra el escudo metálico me llamó a la realidad: si no acertaba, moriríamos.
Cerré los ojos un instante, invocando el poder de los espíritus. De nuevo, una claridad de mente, un objetivo claro. Destellos azules recorrieron mi arco y flecha, y solté la cuerda con determinación.
En una explosión azul, el Ol Mahum que corría a sus compañeros cayó con mi flecha en la nuca. ¡Lo había logrado! Pero aún faltaba para poder festejar.
Yhura había contraatacado a su enemigo, quien detuvo el golpe con su machete, mientras gemía de furia. En ese instante, Yhura perdió algo de balance por el golpe desmedido, y el Ol Mahum aprovechó la oportunidad, y pateó a mi amiga en la cintura, derribándola.
¡NO!”- grité furiosa, tiré mi arco al piso y desenfundé mi espada, corriendo hacia Yhura.
Concentrándome en los soulshots, mi espada brilló con fuerza cuando llegué al lado de mi compañera, que había soltado el escudo al caer. ¿Por qué no me había hecho caso, cuando le dije que atara su escudo a su antebrazo, en lugar de sólo sostenerlo con las manos?
El Ol Mahum se movió hacia atrás, y mi ataque fue a parar al suelo, levantando polvo, pero nada más. Gruñó al verme, alzó su machete y se propuso a cortarme en dos, furioso por la muerte de su líder.
Una flecha pasó silbando a escasos centímetros de su cabeza, y el Ol Mahum se asustó y miró en dirección a Khale, quien ya había venido a socorrernos, mientras Limael lo protegía con su escudo, y escudriñaba las colinas cercanas por si veía alguna patrulla.
Yhura estaba en el suelo, al lado mío, con los ojos abiertos y enormes como platos. No dudé.
Aprovechando mi nueva armadura, asesté un golpe fuerte con mi codo a la cara del Ol Mahum distraído, quien cayó al suelo con la quijada rota con un gemido.
¡Adora!”- gritó Yhura al lado mío, al momento que yo atravesaba el pecho de la bestia en el suelo enfrente mío con mi espada. Puse un pie en su cintura, y con fuerza extraje la espada, que salió manchada de una sangre negra y fétida.

¡Corran, incautos, no hay tiempo!”- espeté a mi grupo al ver que el ruido había alterado a los centinelas y a media docena más de Ol Mahums.
Huímos con toda la fuerza que nos permitían nuestras piernas.

Moretones, rasgaduras, eran cosas del pasado, no había tiempo para pensar. Mi arco había quedado en el piso allá atrás, cuando desenvainé mi espada para salvar a Yhura.
Ya varias flechas caían en el suelo a nuestro alrededor. ¿Era posible que hubiese tantos en esta zona?
¡Corran por lo que más quieran!”- exclamó Limael, algo más atrás de todos nosotros. Una flecha había derribado su casco, el cual le salvó la vida, pero ya no lo volvería a hacer.

Saltamos una pequeña empalizada de los Ol Mahums, la cual habíamos rodeado cuando venimos, pero no nos podíamos dar ese lujo ahora. Pero de este lado era menos alta, así que podíamos saltarla, aunque eran dos metros de caída.
¡Uff!”- gimió Khale al trastabillar cuando aterrizó en la tierra seca. “¡Vamos Khale, no te retrases, desde arriba de la empalizada tendrán una buena posición para tirar contra nosotros!”- aún en el peligro, los genes de mi padre me recomendaban una estrategia.
Corrimos unos metros más, faltaba poco para salir de ese laberinto de colinas y valles de Partisan’s Hideaway, y es sabido que los Ol Mahums no salen de esa zona por miedo a las patrullas en los caminos al sur. Pero lo que habíamos hecho podría hacerlos recapacitar: no valía la pena arriesgarse.

¡Adelante, miren!”- nos llamó Yhura, mi querida amiga Yhura, quien meses atrás se unió a los Harpers con ánimo. De pelo blanco como la nieve, ojos serenos y concentrados, Yhura era una de las mejores guerreras élficas cuando hicimos la instrucción de armas juntas, en Elven Village. Aún llevaba las vendas en el brazo, por una herida causada por una de las sombras en el viejo Elven Fortress, pero solía ser descuidada. Esos descuidos como el escudo podrían costarle la vida algún día.
Khale se había rezagado, parecía que se había lastimado el pie al caer de la empalizada. Me detuve un instante y volteé hacia Khale… un error que jamás volveré a cometer.

¿Khale, estás bien?”- le pregunté con genuina preocupación a mi compañero de armas. Yhura y Limael, delante nuestro, se detuvieron también al ver que yo volteaba...
¡CUIDADO!”- gritó Yhura. Jamás olvidaré ese grito. El grito desgarrador de la realidad, el grito furioso de un amigo cuando apela a tu cordura, a tu atención, a que mires algo que amenaza tu vida.

No te preocupes Adora, estoy bie….”- respondió Khale, pero su oración se cortó cuando una flecha de mithril atravesó su garganta.
Arriba, a lo alto de la empalizada, no había una docena de Ol Mahums. No eran tampoco sus jefes, enormes en tamaño, de los cuales se cuentan cuentos en la noche para asustar a los niños. Tampoco habían traído sus ballestas de asedio, ni habían traído a sus magos y shamanes.

No eran Ol Mahums.

Cuatro elfos oscuros se asomaban por la empalizada, uno de ellos con un arco en la mano, un enorme arco oscuro, que todavía resplandecía de color verde por el uso de un soulshot cuyo color y poder jamás había visto yo.

Llegó su hora...”- dijo el mas alto, a la derecha del arquero, debajo de una armadura de placas negra.

Continuará…


Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:50 Razón: Errores de tipeo, correcciones gramaticales. Errores de continuidad.
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Antiguo 14-11-2009, 00:09   #10
Lindvior Master
 
Avatar de Vyse
 
Fecha de Ingreso: Nov 2006
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Age: 26
Mensajes: 18,040
Enviar un mensaje por MSN a Vyse
Predeterminado Blackraven Chronicles #10

Realmente me pone feliz ver que hay mas gente de la que pensé esperando esta historia, espero hacerles justicia.
De nuevo, disculpen la tardanza, y la extensión. ¿Les parece muy largo? ¿Es llevadero de leer? Comentarios y sugerencias en [este post]!!

BLACKRAVEN CHRONICLES # 10

No podía creerlo. Khale había muerto. Nunca más volvería a escuchar su voz, ni sus serenos consejos. Creo que en ese momento comprendí que estábamos en guerra. Una guerra que rugía desde que los dioses crearon el mundo… y que nos acompañaría hasta que acabáramos por destruirlo.
Todavía estaba aturdida por la sorpresa, cuando una flecha atravesó la parte descubierta de mi armadura a la altura del muslo, atravesándo el músculo.

¡¡Agh…!! ¿¡Pero qué…!?” – exclamé sin sentido. No pude mas que emitir otro grito de dolor, cuando otra flecha rodeada de energía espiritual verde impactaba con fuerza en el peto de mi armadura. Aunque no llegó a atravesar la placa de metal que, de no haber estado ahí, la flecha me hubiese atravesado el corazón, hundió parte de la coraza contra mi pecho, tumbándome de espaldas al suelo.
Todo sucedió tan rápido, que no pude reaccionar. Yacía yo en el suelo, mirando al cielo, las estrellas me devolvían la mirada en tono burlón. Más flechas pasaban silbando arriba mío. ¿Este sería mi fin?

A mi lado escuché el grito desgarrador de dolor de Yhura, casi al mismo tiempo que un grito de Limael era ahogado por el ruido del impacto de otra flecha sobre la carne. Dos flechas más silbaron por encima de mí, y luego silencio.
Por unos momentos que me parecieron eternos, no escuché nada. Me dolía la cabeza, sentía el frío de mi sangre y de la noche correr por mi muslo derecho. Creí escuchar el agitado respirar de Yhuya, que en vano parecía decir mi nombre. Pronto los elfos oscuros llegarían, y todo habría acabado.

Una negra silueta se paró sobre mi. Veía borroso, no podía distinguir su rostro., pero podría asegurar que sonreía maliciosamente, como un niño que derriba un pájaro con una piedra. ¿Así terminaría Adora Blackraven, tirada en el suelo como un pájaro joven sin volar?

Dulces sueños, escoria…” – me dijo la silueta, al mismo tiempo que una segunda silueta oscura y aguda se paraba al lado de la anterior. Alguien blandió un arma, sentí un golpe y luego nada mas.

**********************************************

Sangre. Sabor a sangre. Color sangre. Hedor a sangre. Por unos momentos no pude pensar en otra cosa. ¿Dónde me encontraba? No podía estar muerta…

Abrí los ojos con gran dificultad, tratando de enfocar la visión. Sentía el rostro frío, y mi boca llena de sangre. Escupí algo, y eso me liberó un poco del aturdimiento. Me encontraba en una cabaña maltrecha, amarrada a una silla de madera de roble. La sangre ya estaba fría en mi rostro, y aunque veía con tonos rojizos, pude ver que estaba amaneciendo.

¡¡Yhura, Limael!!” – grité con las fuerzas que me quedaban. Para mi sorpresa, no me habían amordazado.
¿¡Adora!?” – dijo una débil voz proveniente de lo que parecía ser una habitación contigua, la voz de Yhura. Pocas cosas en este mundo de Aden me podrían haber hecho tan feliz en ese momento, como lo fue escuchar a mi compañera viva. “¿Qué te hicieron, Adora? ¿Te encuentras bien?” – dijo Yhura, esforzándose por bajar un poco la voz para evitar ser oídas.

No demasiado… debo haber recibido un golpe en la cabeza, pero me encuentro bien… pero no creo poder correr con esta herida en el muslo, pero podré caminar ahora que ha cicatrizado. ¿Dónde está Limael?” – respondí.
No lo sé, Adora… se lo llevaron cuando nos trajeron aquí, creo que no se dieron cuenta que yo estaba consciente. Dijeron que tenían planes especiales para el, y luego se fueron. Creo haber visto a un guardia afuera, cuando nos trajeron.

Yhura no había olvidado su entrenamiento. Aún derrotada, se mantuvo alerta, mantuvo sus sentidos al máximo para reconocer su entorno. Gracias Yhura, tus capacidades una vez mas podrían salvarnos la vida…

¿Uno sólo? Esa mala decisión les costará la vida Yhura, te lo garantizo mi gran amiga…” – susurré con entusiasmo. Aún me quedaban trucos por jugar, una última carta. Pagarían haberme dejado con vida.
El descuido de nuestros captores, o su altanería, les había impedido revisar profundamente nuestro armamento. A pesar de que todos mis músculos gemían de dolor, al quedar inconsciente con la armadura puesta, el pequeño cuchillo escondido en mis botas aún estaba allí, y acerqué mis rodillas a mi rostro, para tratar de agarrar el arma con mi boca.
No fue fácil, pero logré deslizarla hacia mi rostro, y tiré con fuerza del mango con la boca para retirarla de mi bota. Ya tenía con qué salir, pero desatarme no serí sencillo.
Acerqué de nuevo, con mucho dolor las rodillas a mi rostro. Pasé años entrenando en la villa élfica, subiendo y bajando árboles con las manos atadas, de algo me iba a servir por fin. A pesar del dolor, pude cortar las sogas que me ataban a la altura de los tobillos. Ya libre de piernas, pude pararme de la silla, pasando los brazos atados por encima del respaldo. Dejé el cuchillo en la silla, con el filo hacia mi, y no sin esfuerzo me agaché para cortar las sogas de mis muñecas. Estaba libre.

¿Qué fue ese ruido, Adora?” – inquiró Yhura, al oír el rechinar de la silla sobre el suelo, causado por mis movimientos. Como respuesta, me aparecí en el umbral de su habitación con el cuchillo en mano, y una sonrisa traviesa. Yhura me dolvió el gesto con ternura. Yhura estaba herida: el peto de su armadura yacía roto en el suelo a su lado, toda su pechera destrozada, ella sólo vestía el cuerín que usaba debajo de la armadura para evitar rozaduras. Pero la parte inferior de su armadura estaba aún completa, los elfos oscuros ni se molestaron en quitarles las pesadas botas de placas.

Vámonos, Yhura… uno sólo no será rival para nosotras… Tenemos que salir y buscar a Limael. ¡Y hacerlos pagar por Khale!” – le dije al tiempo que la destaba, cortando sus sogas también, pero hablé sin pensar. Khale… había vuelto a caer en mí. Me habia liberado de mis ataduras como si fuese un juego, una de las tantas pruebas que pasé en la villa… Sentí satisfacción al liberarme, de la misma manera que un niño travieso encuentra finalmente el juguete que le escondieron sus padres. Pero al pensar en Khale, volví a la tierra. Mi amigo había muerto, nunca más lo volvería a ver. Fue la primera vez que perdí a alguien… la primera vez que vi a la muerte en el rostro de un amigo. Y no sería la última…

¡Vamos Adora, despierta! ¿En qué estás pensando?” – me dijo Yhura sacudiéndome, mientras yo aún tenía la vista perdida en el cuchillo que llevaba en mi mano, observando mi piel blanca manchada de sangre, mi rostro aún frío. Volví en mi.
Agarré a Yhura de la mano, ella todavía llevaba los guantes de cuero para sostener la espada. La miré a los ojos. “Es hora.” – dije, determinada a no perder la vida en este lugar. Khale sería vengado, Limael encontrado.
Nunca volví a tener la mirada de inocencia que me caracterizaba. Yhura me devolvió la mirada asustada, pero asintió con la cabeza.

Con una señal, le hice entender a mi compañera que esperara. Silenciosamente, pero lo mas rápido que podía por mis heridas, me quité la armadura. Era demasiado ruidosa para tratar de salir sin ser descubiertas. Me quité el cuerín, usando sólo la camisa de tela élfica, la falda del mismo material, y los pies descalzos. Conservé mis guantes de cuero. Era hora de matar.
Te avisaré cuando puedas salir. Ponte mi armadura.” – le susurré a Yhura al oído. Con miedo, ella asintió con la cabeza.

No me costó llegar a la salida, donde una figura alta, negra de cabellos blancos y una armadura de cuero tachonado negro, probablemente teñido con la sangre de criaturas indescriptibles, estaba de espaldas a la puerta. Un enorme mandoble con runas en la hoja descansaba en una funda que colgaba de su espalda. El elfo oscuro murmuraba en una lengua oscura.

Sigilosa, agachada, como sólo años de entrenamiento de caza en los bosques de mi villa podían haberme entrenado, me deslicé hacia él. En un rápido movimiento me incorporé, le tapé la boca con la mano y tiré de su cabeza hacia mi. Con mi brazo sentí su pecho expandirse en un rápido aliento, el cual terminó cuando mi cuchillo cortó su garganta. Un chorro de sangre oscura, levemente roja pero mas negra que otra cosa, brotó de su cuello, y se desplomó al suelo en silencio. Silbé hacia dentro de la cabaña.

Yhura no tardó en venir, ya usando el peto de mi armadura sobre el cuerín. Cierto que le quedaba un poco grande, yo era algo mas robusta que ella. Horrorizada, vio al elfo oscuro muerto en el suelo, y luego levantó la mirada para ver mi camisa y falda manchadas de un oscuro líquido rojizo.

Matar o morir, Yhura. Estas criaturas no conocen piedad. Seguro nos dejaron vivir para interrogarnos; sin duda querrán saber las defensas de Elven Village para asaltar la villa por la noche.” – dije con seriedad, mirando en lontananza. Yhura no respondió.

Revisa su cuerpo, retírale sus pociones de curación, nos servirán más a nosotros. Es hora de ir de caza, amiga mía. De caza por primera vez.” – dije con una determinación que nunca había sentido antes.

Continuará…


************

¿Les parece muy largo? ¿Es llevadero de leer? ¿Qué les parece la historia? Sé que estoy relatando más, pero todo lo anterior fue una introducción en realidad a las historias de Adora. Comentarios y sugerencias en [este post]!! Espero sus posts con ansias!!

Última edición por Vyse; 14-11-2009 a las 00:18
Vyse está desconectado  
Digg this Post!Add Post to del.icio.usBookmark Post in TechnoratiFurl this Post!
Tema Cerrado

Marcadores

Herramientas Buscar en Tema
Buscar en Tema:

Búsqueda Avanzada
Desplegado

Normas de Publicación
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder mensajes
No puedes subir archivos adjuntos
No puedes editar tus mensajes

Los Códigos BB están Activado
Las Caritas están Activado
[IMG] está Activado
El Código HTML está Desactivado
Trackbacks are Activado
Pingbacks are Activado
Refbacks are Activado


Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
Blackraven Chronicles - Comentarios Vyse Eventos/Rol - Historias 294 12-08-2010 17:36
Fugitive Chronicles S01 E05 HDTV blueboy01 Videos, Peliculas, etc 0 02-05-2010 07:39
Sobre un posible futuro evento relacionado con Blackraven Chronicles... Vyse Eventos/Rol - Historias 31 17-03-2010 02:24
[DD][MU]Senjou no Valkyria Gallian Chronicles (1/??) Milo_ScorpioN Descargas 0 10-04-2009 18:03
2 de Noviembre juanibravo Off topic 4 03-11-2008 02:59



La franja horaria es GMT -3. Ahora son las 01:48.
Powered by : vBulletin® Versión 3.8.6
Copyright ©2000 - 2010, Jelsoft Enterprises Ltd.
SEO by vBSEO 3.5.1 PL1
LocalStrike Game Servers ®

Comunidad LocalStrike